
Alfarero Ceramista y Actor de Teatro
Esto no lo digo yo, o mi hermano Vicente, por ser sus hijos, sino porque los autores de la Historia Gráfica de Manises le solicitaron a mi madre una fotografía suya para incluirla entre las 338, que componían el trabajo de recopilación, un reconocimiento que hacían, tanto a nivel personal, como de empresas y de actos relevantes que habían acontecido, en Manises, haciendo un pequeño resumen como personas importantes en aquella época.
José Esteve Serra, nació en Manises en el año 1904 y una vez hechos los estudios básicos -aprender el a, e, i, o, u, inmediatamente entró a trabajar de pinche, de aprendiz en diversas fábricas de nuestra ciudad; debemos de tener en cuenta que en esos años se empezaba a trabajar muy joven, a los 10 o 12, algunos incluso antes, dependía de la situación económica en la que se encontraba la familia.
Poco a poco fue subiendo de categoría, de ayudante-peón a participar de lleno en el oficio de alfarero, participando -además- en todo el proceso para fabricar cerámica, mejor dicho loza mayólica, la loza de batalla, que antiguamente se hacía en nuestra ciudad, hasta los años mil novecientos cuarenta, mil novecientos cincuenta.
El Barri d'Obraors era la zona -ahora sería polígono- donde se ubicaban las diferentes fábricas de todo tipo, ya que reunían las características que todas ellas necesitaban, como era el desagüe a la acequia, tal y como nos explica Rafael Valls David en su libro PALLANTIA de mil novecientos dos.
Más tarde al quedar sin espacio el Barri d'Obraors, las fábricas fueron instalándose en lo que hoy conocemos como calle Montepío, a su derecha e izquierda, y que también Rafael Valls David (1851-1906), nuestro ilustre manisero, ingeniero y ceramista, nos detalla y aclara en sus dos tomos de LA CERÁMICA, el 1º APUNTES DE 1893 y el 2º LA CERÁMICA de 1894, ello fue por una ampliación, por falta de espacio, no fue una continuación del Barri d'Obraors.
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Su actividad como alfarero lo compaginaba con su aportación al mundo del teatro donde en el Círculo Católico La Paz, participaba en las obras teatrales que se representaban semanal o quincenalmente.
Aquí lo podemos ver en el Cine Plus Ultra en una de ellas, pero además del teatro también tomaba parte en otras actividades, como la cabalgata de la cerámica, donde aquí podemos verle junto a sus amigos Miguel Montaner y Vicente Martínez Catalá.
Siendo muy joven y junto a dos amigos más: Bautista Alpuente Peris y Francisco Benlloch Verdejo, todos ellos solteros, se plantearon la necesidad de fundar el Patronato, las escuelas parroquiales que pudiesen enseñar religión a todas las niñas y niños que quisieran, ya que al proclamarse la República el 14 de abril de 1931, al día siguiente se prohibió la enseñanza religiosa y se eliminaron los crucifijos de las escuelas.
Al final consiguieron su objetivo, pero ello le valió tener que estar escondido en casa de un amigo -que vivía en la plaza de la iglesia- durante 3 meses sin poder salir, salvo riesgo de perder la vida. Afortunadamente pasó la tormenta, aunque estaba permanentemente vigilado por sus actividades en la parroquia, en las escuelas del patronato y por pertenecer al Círculo Católico.
Foto de carnet -de Pepe Gadea-, antes de casarse
En 1946 contrae matrimonio con mi madre y se ponen vivir en la calle del Obispo Soler, donde naceríamos mi hermano y yo.
Como viaje de novios realizan visitas a las típicas localidades que antiguamente se hacían, como La Cova Santa, Sant Vicent de Lliria, etc.
Una vez asentados en su nuevo hogar se plantean la necesidad de ampliar horizontes, para lo cual alquilan una nave en la calle del cementerio -que aquí ven ahora- y en 1946 se dedican a fabricar accesorios de baño, que complementaban las grandes piezas que se fabricaban como sanitario. Los dos, con mi tía Cocha y Ricardo Moreno, que iba por las tardes, empiezan a fabricar, con un horno moruno que se construye para tal fin.
En estas fotografías podemos ver la fabricación que hacían y que en aquella época de grandes barrios de viviendas, tenían aceptación.
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En 1951 tuvo lugar una gran acontecimiento en Manises, que fue el Centenario de la Traslación, un 14 de agosto de 1751, para lo cual en nuestra Ciudad se organizaron arreglos de calles, fiestas, conciertos, y que sirvió para unir a los habitantes de la calle del obispo Soler, pero en general de todas las calles de Manises y que tuvo una gran repercusión a nivel provincial, del que en breve haremos un amplio reportaje fotográfico en memoria de aquellos maniseros que trabajaron por dar visibilidad a Manises. En estas fotografías podemos ver varios momentos que tuvieron lugar, tanto de las cenas como los diferentes disfraces que -como diversión- tenía lugar.
Desgraciadamente un viernes 23 de septiembre de 1955, viniendo de cenar con los amigos del teatro, llegó a casa y estando mi madre a la “fresca” a la puerta de casa, le dijo que no se encontraba bien un poco de malestar, a lo que mi madre le dijo: “Passa dins i gitat, que t'haurà pegat mal el sopar, ara vaig yo”. Cuando llegó lo encontró muerto, certificando el médico que había sido un ataque al corazón.
No obstante las actividades que llevaba a cabo, todavía tenía tiempo de llevarnos a mi hermano y a mí a Valencia, todos los domingos, a la Plaça de la Mare de Deu, y allí dábamos de comer a las palomas, como se muestra en la imagen.
También era un gran aficionado al fútbol, al campo de la Pasarela, el del Santiago CF, como se puede ver en la fotografía que nos hicieron en 1953 -al final de la calle Sierpes (con el campo del Santiago al fondo)-, el día en que vino el Valencia a jugar un torneo a Manises.
Una vez fallecido nos trasladamos a vivir a la calle de Mariano Benlliure y mi madre continuó con la fábrica hasta que a finales de los años mil novecientos setenta la cerró.





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